Cómo escribir un buen discurso de boda aunque no seas escritor
22 Jul 2019

Cómo escribir un buen discurso de boda aunque no seas escritor

Esta vez dedicamos el artículo más a los invitados de boda que a los propios novios. No todos sabemos escribir bien y el discurso de una boda no es algo que se pueda tomar a la ligera. Por eso os vamos a dar algunos consejos para que escribáis el mejor discurso de bodas a vuestros amigos.

Cuando te nombran portavoz del discurso de bodas de tus amigos, al instante te sientes emocionado y al segundo siguiente recuerdas que tienes que escribir… Muchos puntos que cumplir. Muchas personas a las que mencionar, agradar y sobre todo, no defraudar. 

 

¡Que no “panda el cúnico”!

En primer lugar, tranquilidad. El temido folio en blanco no puede suponer un abismo. Son tus amigos y seguro que los conoces muy bien. El primer consejo es precisamente hacer una lista con las características de los dos, las más importantes de los dos por separado y también como pareja. Seguro que tienen peculiaridades que te hacen recordar alguna anécdota o historia relacionada con esas características. Los detalles emotivos con los que los invitados se puedan sentir implicados tendrás la bendición de todos los asistentes.

Con humor todo sale bien.

Lo mejor suele ser redactar un discurso con sentido del humor. No se trata de que hagáis un monólogo para “El club de la comedia”, ni de que alguno de los novios sienta vergüenza, pero un poco de humor sutil será genial para vencer el miedo y te dará confianza.

Un discurso de una boda debe hacer reír, pero a través de recuerdos bonitos y sobre todo que se rían todos. Nunca recordar un momento embarazoso de algún invitado con el que tengamos poca confianza. Esas bromas mejor las dejamos para el momento de las copas. Se deben escoger momentos de los que se pueda hablar con los padres de los novios delante. Y sobre todo los momentos deben ser de los dos novios, no sólo de tu amiga/o.

Prepara el discurso con antelación.

Elaborar un texto coherente, que no aburra y que tenga posibilidad de emocionar hasta que se suelten algunas lagrimillas no es algo que se consiga hacer en un rato. Si además le sumas los nervios y la emoción del día, debes ensayar mucho tu puesta en escena.

NUNCA (a no ser que tus dotes de improvisación estén más que probadas) se debe dar un discurso improvisado. Se debe escribir con antelación suficiente para que te dé tiempo a ensayarlo: frente al espejo, con tu familia, con los amigos más cercanos y sinceros capaces de darte una crítica certera sobre cómo mejorarlo.

 

Lo bueno, si es breve…

… dos veces bueno. Y sobre todo, se debe tener en cuenta que no todos los asistentes entenderán todas las referencias que se hagan en el discurso. Habrá quien no salga siquiera mencionado, y es lo normal. Lo mejor es no pasar de los 5 minutos y comentar detalles muy concretos que puedan ser recordados por la mayoría. Así mantendrás la atención de todos los invitados.

 

De bien nacidos ser agradecidos

Dar las gracias de todas las formas posibles a los novios es fundamental. No sólo por haber sido invitado/a sino por participar en la boda y que hayan tenido el detalle de darte el honor de ser quien dé el discurso. Quizás ahora mismo no lo veas, pero es uno de los momentos más importante de la ceremonia.

 

La pareja son dos.

Independientemente de que seas más amigo de la novia que del novio, o viceversa, es imprescindible que VALORES A SU PAREJA. A fin de cuentas se están casando, y para tu amiga/o su pareja es la persona más importante en estos momentos. Recordar lo importante que es la amistad de los dos para ti te dará puntos. Además, esa persona también comparte seguramente, momentos de su vida contigo debido a vuestra amistad. Valóralos por igual. 

 

El papel, tu gran aliado.

Sí, la tecnología ha avanzado y ahora lo escribimos todo en el móvil pero… el papel es el papel. No confíes tu vida a la batería del móvil. Si este se apaga por alguna razón, ¿qué hacemos? Lo mejor es llevarlo en un folio, para que lo puedas llevar en la mano. Te ayudará a tener soporte para las manos y mantendrás los nervios a raya. 

¡Ah! Y no te preocupes si se te traba la lengua. No eres presentador de telediario y a todos nos ha pasado alguna vez. En el papel te puedes anotar aquellas cosas que quieres resaltar con algún color y verás que todo fluye mejor.

 


cristina

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